miércoles, 12 de agosto de 2015

El Niño Genil: Creador del "Garrotín de los caracoles"

Posible retrato de "El Niño Genil"

 
Es muy poco lo que he podido averiguar de su biografía. En el Diccionario Enciclopédico del Flamenco aparece la siguiente entrada: 




Por el mismo diccionario se sabe que alternó en Tánger con Cobitos y que llevó a Juan Hierro en su compañía por los años veinte. Por otro lado, siguiendo la revista Lámpara minera (Agosto de 2011), también sabemos que incorporó en su compañía, a su paso por La Unión, al cantaor minero Eleuterio Andréu, a quien vemos en la fotografía de pie entre los dos hombres que están sentados (suponemos que el Niño Genil podría ser el que está a su derecha, detrás del soldado, por parecer de más edad que los demás y por la posición destacada que ocupa en la imagen). ¿Pudiera ser su hija Adelita la mujer de la foto y el guitarrista uno de sus hijos?




En el cartel de abajo aparece una foto de su hijo El Malagueñito. Este programa corresponde a un espectáculo de tres días en Constantina (Sevilla), en 1927, con la familia al completo (Niño Genil, su hija bailaora Adelita Sánchez y sus hijos Antonio Sánchez “El Malagueñito” y Juanito Sánchez "Carne Membrillo"). Como curiosidad, observamos en el cartel un tal Pedro Hernández "Marchena Chico", lo cual hace pensar sobre la buena fama que ya debió alcanzar Pepe Marchena por aquellos años. Debajo del nombre "Antonio Sánchez NIÑO GENIL" se puede leer, no sin dificultad, "célebre en España por su creación El Garrotín". Entiéndase, no es que inventara el garrotín, sino que creó un estilo personal de ese cante, como trataré de justificar más abajo.



Desde que tengo uso de razón siempre escuché decir que el Niño Genil destacó en el garrotín. Tanto sobresalió como intérprete de este cante, que durante bastante tiempo, a falta de recopilaciones sonoras y documentos que lo desmintieran, se le ha atribuido su creación. Por mi parte, siempre he supuesto que tal vez pudiera ser un intérprete destacado más, como lo fueron, por ejemplo, Fernando "El Herrero" o el Niño de las Marianas. Hoy, sin embargo, me doy cuenta de que su aportación va más lejos, sin menoscabar el mérito de los demás cantaores.






 

Sin duda alguna, estamos ante la versión del garrotín más personal de la que tengamos constancia. Que el cantaor le haya añadido la coletilla "de los Caracoles" (tal vez más modernamente dijéramos "Garrotín por caracoles"), podría justificarse si prestamos atención al arranque del cante, donde ejercita un recorrido tonal semejante al del cante gaditano. Si no, compárese el primer tercio de este garrotín con el comienzo de los caracoles ("Cómo reluce...", por ejemplo). Aquí cabría hablar, como él mismo con toda justicia se lo atribuía, del Garrotín del Niño Genil.

El guitarrista que le acompaña es "El Malagueñito", hijo del cantaor y, según tengo entendido, padrino del bautizo de Fosforito. 



Continuadores del garrotín del Niño Genil





El garrotín del Niño Genil ha sido secundado por distintos intérpretes como variación alternativa al otro estilo más convencional y difundido, aquel que encontramos en el Niño de la Isla, Niña de los Peines, Rafael Romero… Los cantaores que lo han abordado han sido pocos, pero bien avenidos. De entre las grabaciones que he podido rastrear hasta el momento, he añadido a continuación, siguiendo un orden cronológico, una de Jacinto Almadén, Cantes viejos (1960), quien lo introdujo en todos los garrotines que registró; otra del único garrotín que grabó Pepe Marchena, en sus Memorias antológicas (1963), desarrollado de forma muy personal; la de José Menese, en Mi cante a la esperanza (1981) y, finalmente, un garrotín interpretado por Enrique Orozco, Cante flamenco (1993), que es enteramente del Niño Genil, desde que lo empieza hasta que lo acaba.






______________

Nota aclaratoria: 

La dudosa imagen del Niño Genil puesta arriba sustituye a otra que ha sido descartada. Gracias a la buena observación de mi amigo y paisano Miguel Ángel Jiménez, hemos podido comprobar que la anterior imagen correspondía a Enrique Orozco, a pesar de que la rotulación de la fotografía aludía al grupo del Niño Genil. Esta nueva imagen corresponde a la misma revista de Lámpara minera (Agosto 2011). La posibilidad de que efectivamente se trate del Niño Genil queda sujeta a futuras confirmaciones.
 

martes, 4 de agosto de 2015

La Perla de Cádiz: ¿Primeras grabaciones?



Hasta el día de hoy, en que he tenido acceso a unas grabaciones para mí desconocidas de la Perla de Cádiz, daba por sentado que sus primeros registros correspondían a las bulerías y las cantiñas del disco conjunto Sevilla, cuna del cante flamenco (1960), dirigido por Antonio Mairena.

Los dos registros novedosos para mí son un par de bulerías de una grabación en directo con el tocaor Rafael de Jerez, también conocido como “El Lápiz”. Pues bien, ¿qué otras grabaciones existen en directo y con el mismo acompañante? Nada más y nada menos que las que registraron Manolo Vargas, Juan Vargas, Chato de la Isla y Chano Lobato, entre otros, en el año 1952, en el Concurso Nacional de Alegrías celebrado en el teatro Falla. En el mismo disco en que aparecen estos cantes de la Perla, figuran además Chano Lobato, Juan Vargas, Manolo Martín y Niño de Jerez, todos ellos en directo, con la misma guitarra de Rafael de Jerez y similar calidad de sonido. El resto del álbum lo componen Manolo Vargas y Bernardo de los Lobitos, con la guitarra de Manolo “El Sevillano”, en grabaciones de estudio, con toda seguridad de los años sesenta. En otro Lp de Movieplay no aparece la Perla, pero sí el Chato de la Isla y Manolo Vargas, y Chano Lobato y Juan Vargas con otros cantes, también en directo y con El Lápiz a la guitarra. Tales registros fueron reeditados en el Cd De Cádiz... aquella Venta de Vargas, de la colección Cultura Jonda.




Hay algo, sin embargo, que no cuadra con mi sospecha de que sean de 1952. En una entrevista concedida a un diario en 1961 (véase íntegra en el blog Callejón del duende), la Perla afirma llevar tres años cantando en público. ¿Podríamos considerar tal vez, en caso de que estas grabaciones en directo correspondiesen a 1952, que aquella aparición en público fuese irrelevante para la cantaora y por ello no la tuviese en cuenta como bagaje profesional?

Me gustaría que, a este respecto, mis amigos aficionados gaditanos, con sus buenos saberes y conocimientos, me pudieran orientar y corregir pertinentemente. A continuación pueden escuchar los registros a los que me refiero, del disco De Jerez y de Cádiz, publicado en 1972.



Bulerías (La casita donde habitaba)



Bulerías (A ti te quisiera hablar)


sábado, 18 de julio de 2015

El primer disco de Chocolate



   Se editó en 1963 en la casa Columbia. Se trata de un single con cuatro cantes: Cantiñas con Mirabrás, Seguiriyas, Soleares y Fandangos. Las guitarras que lo acompañan son las de Paco Aguilera y Félix de Utrera. No me consta que estos cantes hayan sido reeditados ni en vinilo ni en CD. Este disco lo adquirí hace varios años en Sevilla, cuando estuve viviendo allí, en el mercado dominical del Charco de la Pava. De allí lo liberé, tristemente mezclado entre discos de los géneros musicales más dispares. Recuerdo que cuando se lo mostré a mi padre, me confirmó gratamente sorprendido que aquel disquito fue lo primero que grabó Chocolate.
   El primer corte corresponde a las cantiñas del Pinini que Mairena había grabado unos años antes, seguidas de un mirabrás, resueltos ambos estilos de un modo bastante personal, con el temperamento que le era propio a Chocolate y que tanto lo ha caracterizado.
   Continúa con las seguiriyas de Triana de Cagancho y Frasco el Colorao, siguiendo el modelo definido por Tomás Pavón. Posiblemente sean las primeras seguiriyas grabadas de este estilo que siguen fielmente la versión del cantaor de la Alameda.
   Igualmente, las soleares de Joaquín el de la Paula y de Frijones siguen fielmente la versión tomasera. Se puede observar en este cante la peculiar forma con que Chocolate se recreaba en los bajos, de un modo tan singular que no tuvo parangón.
   Cierra el disco un par de fandangos naturales, ambos flamenquísimos. En el segundo de ellos se puede apreciar cierto regusto caracolero, aunque lo desarrolla y lo encamina de manera muy personal. Conviene advertir que en esos momentos la flamencología dominante había proscrito cualquier estilo de fandango natural que no fuera el de Manuel Torre.
   El presente disco es una buena muestra de lo que fue el cante de Chocolate. Un cantaor libre que no se sujetaba a imposiciones que no fueran las de su gusto. A lo largo de su discografía igual hacía un cante de Varea o unas soleares alfareras, que unos fandangos de Aznalcóllar o las jotas por bulerías de Canalejas, o igual introducía unas cantiñas cordobesas junto a unas romeras sin mayor problema. En modo alguno hubo concesiones por su parte a los dictámenes de la flamencología recién instaurada. Tal fue Chocolate. Y esa valentía de interpretar lo que le viniera en gana se trasladó felizmente a la enjundia de la ejecución en sus cantes. Posiblemente por ello fue único y siempre lo seguiremos admirando.
   Descárguense, si lo desean, el disco en el enlace de abajo y disfrútenlo, que bien lo merece el arte del maestro jerezano en este décimo aniversario de su desaparición física, aunque no artística por fortuna para la afición.

viernes, 10 de julio de 2015

Soleá de Alcalá-Cádiz de Pepe Marchena

Pepe Marchena y Ramón Montoya




   Hacia el año 40, una vez finalizada la guerra del 36, se estrenó una mediocre película a modo de comedia titulada Martingala. En ella se disponía en escena todos los tópicos que, si bien tuvieron su germen en representaciones teatrales de género chico y de sainetes regionalistas anteriores a la guerra, como las piezas de los hermanos Quintero, sería a partir de la posguerra cuando su desarrollo, de alto contenido ideológico conservador, se intensificaría más. Sabido es de sobra los arquetipos que repetidamente se manejaban hasta la saciedad en este tipo de comedias: andaluces indolentes, bebedores y graciosos, trabajadores siempre contentos e insensibles a la explotación bajo una ausencia absoluta de conflictividad laboral, paternalismo de los señores acaudalados, “gitanos” mangantes pero chistosos, alta carga religiosa, etc. 

   Ello, sin embargo, no impide que podamos extraer de la película determinados pasajes de extraordinario valor. Tales son las interpretaciones artísticas que observamos de Pepe Marchena, Sabicas o Carmen Amaya. Aquí me referiré a una insólita soleá interpretada por Marchena. 

   Podemos apreciar que se trata de un cante en donde une de un modo totalmente magistral los estilos de Joaquín el de la Paula y de Enrique “El Mellizo”. Comienza por Alcalá los dos primeros versos ligándolos (En cuanto que raya el día, en cuanto que sale el sol), como bien corresponde a este cante. Tras esto lo “normal” hubiera sido que, o bien repitiera la misma letra con igual melodía, o bien cambiando de letra hubiera cambiado la melodía pero ajustada al cante de Joaquín el de la Paula. Sin embargo, nos sorprende con un giro genial e insólito. Repite el segundo verso, pero… lo continúa por Cádiz, terminando el cante por este estilo. Ni que decir tiene que Marchena resuelve el cante del Mellizo ligando los tercios de un modo soberbio e insuperable, como sólo él sabía hacerlo. Tengamos en cuenta que en ambos estilos fue un consumado maestro, además de ser quien primero grabó la soleá de Alcalá, en el año 1925. Préstese oído a los estilos de soleá en su Obra completa en las 78 rpm. Su calidad interpretativa queda fuera de toda discusión.



Soleá de Alcalá-Cádiz en Martingala (1940)